Líder del SME fue convertido en ídolo por los medios

Algunos medios y algunos comentaristas han hecho del lío
terrible que es la supresión de la Compañía de Luz y Fuerza del
Centro, su pan nuestro de cada día. Es un ejemplo contundente
de como los medios pueden crear ídolos aunque casi siempre
son estatuas colosales de pies de barro.

En su afán de atacar al gobierno, al que no estoy defendiendo
para nada, han crecido como una estatua colosal al líder del
sindicato de esa extinta empresa. El hombre se siente soñado,
basta verlo en las entrevistas o más, en los estrados, cuando
arenga a sus compañeros.



















Ya tomó una actitud apoteótica, no sé por qué estos lideres
adoptan poses que he visto y me río en las del famoso duche
Benito Mussolini. Es tanta la cuerda que le han dado que a todos
ya se les olvido que días antes de que estallara el problema y el
gobierno finiquitara la empresa, el famoso líder estaba metido en
un problemón, pues en el intento de reelegirse, como todo líder
mexicano, hasta la muerte si es preciso, se le acusó de un fraude
mayúsculo, pues hasta los muertos sindicalizados votaron a su
favor.

Y no fue incidía gubernamental para desacreditarlo, pues fue su
misma planilla la que entregó la Secretaría del Trabajo unas
actas que se contradecían ente si. ¿Se acuerda? Su contrincante
le echó en cara este fraude y la propia Secretaría argumentando
eso le negó la toma de nota.

En eso estaban cuando se vino la bronca, la desmemoria lo ha
convertido en redentor, pero hasta el más recalcitrante defensor,
debe aceptar que la sospecha de fraude pende sobre su cabeza.
No sé que vaya a pasar, pero ese señor es realmente un líder
sindical a la manera como hemos tenido a ese tipo de dirigentes
en nuestro sufrido país.